Ir al contenido principal

De cómo Netflix acabó con Blockbuster, o cómo la innovación siempre gana



Dos historias entrelazadas, las de Netlix y Blockbuster. Un solo objetivo: entretener. Dos visiones distintas para el mismo camino. La historia de un éxito y un fracaso.
El éxito no tardó en llegar: los usuarios se afanaban en encontrar sus películas favoritas y reservarlas cuando no estaban disponibles para poderlas ver en la comodidad de su sofá. Tan solo dos años más tarde de su fundación, Blockbuster ya tenía más de 15 tiendas por todo Estados Unidos y, ocho años después, la cifra superaba los tres millares. El dinero llovía a mares en un mercado que parecía no tocar techo y que en España comenzamos a ver allá por 1992.
Tanto es así que en 1994, Blockbuster fue comprada por Viacom, uno de los principales grupos de entretenimiento y medios a escala mundial, por nada menos que 8.400 millones de dólares. Una cifra extraordinaria para la fecha pero que se sustentaba en una clientela muy fiel, una oferta de contenidos cada vez mayor y la posibilidad de ampliar el catálogo hacia nuevas categorías según fuera cambiando la demanda.
Y así lo hizo: en 2004, cuando Blockbuster ya ingresaba 6.000 millones de dólares, se hizo con el control de Gamestation: una cadena británica dedicada a los videojuegos. La todopoderosa multinacional fue capaz, ya en aquel momento, de prever el enorme despegue que esta industria ha tenido hasta nuestros días y el alto nivel de gasto de los ‘jugones’ digitales.

Amor-odio con Netflix

A todo esto, Blockbuster no solo alquilaba sus películas a través de sus tiendas físicas, sino que también contaba con su propio servicio de envío de cintas por correo postal. Curiosamente, ese fue el mismo modelo de negocio que implantaría, allá por 1997, una pequeña startup que hoy conocemos por el nombre de Netflix.
Cuenta la leyenda que la idea de crear un servicio de alquiler sin límites por correo postal le llegó a Reed Hastings precisamente cuando él era usuario habitual de Blockbuster: se olvidó de devolver una película -‘Apolo 13’- dentro del plazo y tuvo que pagar una multa de 40 dólares. A Hastings no le hizo ninguna gracia y decidió crear una plataforma en Internet donde gestionar estos pedidos sin esa clase de limitaciones ni sanciones.
Desde el 97 hasta mediados de los 2000, Netflix no consiguió ni acercarse a la suela del zapato del gigante Blockbuster, que seguía rozando los cielos del alquiler de vídeos. De hecho, el propio Reed Hastings tuvo una reunión con los directivos de Blockbuster para establecer una alianza que le ayudara a mejorar la distribución local de sus DVDs, sin éxito alguno. También, allá por el año 2000, Hastings ofreció a los gestores de la multinacional la compra de su pequeña compañía -todavía deficitaria- por apenas 50 millones de dólares.
El propio CEO de Blockbuster, Jim Keys, decía que “RedBox y Netflix ni si quiera figuran en la pantalla del radar cuando se trata de la competencia“. Otro de sus consejeros delegados históricos, John Antioco, creía que Netflix atacaba un “nicho de mercado muy pequeño” y que la adquisición no aportaba valor al grupo. ¿Un exceso de confianza? ¿Una simple bola de cristal dañada? ¿O algo más serio, como una reticencia a la innovación? No sabemos qué fue lo que pasó por la cabeza de los directivos de la empresa norteamericana, pero todo lo que vino a continuación es historia viva de la economía digital.
En 2010, con su plataforma de streaming en auge (Blockbuster trató de imitar este movimiento también en 2004), Netflix valía más de 2.200 millones de dólares. Ese mismo año, Blockbuster se declaró en bancarrota. Hoy en día, más de 100 millones de suscriptores en todo el mundo se deleitan con producciones propias de Netflix como ‘House of Cards’ o ‘Narcos‘. Blockbuster apenas subsiste con algunos locales en EEUU y México, gestionados por distintos compradores que -cual carroñero- aprovecharon la crisis de la compañía para hacerse con los establecimientos a precio de saldo. Netflix, por el contrario, está valorada en cerca de 62.000 millones de dólares: mucho más de lo que Blockbuster logró jamás.

Comentarios

NUNCA TE RINDAS

La historia del empresario Lorenzo Servitje, fundador de Grupo Bimbo

                                                    El nacimiento de  Grupo Bimbo  se remonta al siglo pasado, cuando un español llegó a México en busca de un futuro más prometedor. El nombre de este emprendedor es  Juan Servitje Torrallardona , quien encontró una oportunidad de trabajo en la panadería  La Flor de México , que estaba ubicada en la esquina de las calles Venustiano Carranza y Bolívar, en el centro de la capital. Juan  trabajó durante un tiempo en la panadería y, ahí, conoció a  Josefina Sendra Grimau , quien también es de origen catalán. Esta pareja de veinteañeros se conocieron porque uno de los hermanos de Josefina era el socio principal de  La Flor de México , donde trabajaba el joven español, de acuerdo con el libro  Los amos de México . Años más tarde,  Juan Servitje Torralla...

Grupo Gloria

                   Grupo Gloria - Los arequipeños que forjaron un exitoso conglomerado  empresarial Los hermanos Rodríguez Rodríguez integraron la lata de leche a la vida cotidiana de los peruanos y sobre ella construyeron una organización que ha trascendido el negocio lácteo y las fronteras peruanas. Vito y Jorge Rodríguez Rodríguez tuvieron un inicio polémico que con el tiempo, su escasa visibilidad mediática y su éxito empresarial se ha ido olvidando. De no ser por estos hermanos, posiblemente la lata de leche en el Perú hubiera pasado a la historia, como sucedió en el resto del mundo. Ellos la integraron a la vida cotidiana de los peruanos y sobre ella construyeron una organización que ha trascendido el negocio lácteo y las fronteras peruanas. La historia del Grupo Gloria empieza con un tarro de leche. El primero se produjo en 1942, junto a una remesa de casi 3.000 kilos de leche fresca acopiados en la campiña ...

Las claves del Imperio Wong

En la década de 1980, el mercado peruano estaba dominado por grandes "monstruos" comerciales (como Monterrey, Tía, Scala Gigante, Todos y Galax, entre otros). Cadenas de supermercados que, debido a la crisis económica y a la falta de una estrategia adecuada de desarrollo, desaparecieron inexorablemente. Hoy, con la apertura del Perú a los mercados internacionales, no sólo llegaron nuevas cadenas, sino que aquellas que sí apostaron por el crecimiento del país, lograron un posicionamiento de líder. Este es el caso de E.Wong, la cadena de supermercados que se constituye en la actualidad en la mayor generadora del desarrollo comercial del Perú. Basta atender a algunas cifras para darnos cuenta de ello: fundamentalmente, registra una facturación anual promedio superior a los 500 millones de dólares y lidera actualmente el mercado con más del 70 por ciento de la participación. Al margen de las cifras, la presencia y relevancia de E.Wong en el país es enorme. Al visitar...